«No podemos aceptar que los niños se aburran en la escuela»

«No podemos aceptar que los niños se aburran en la escuela»

Una exposición llega a la UAL desde el Parque de las Ciencias para reflexionar sobre la educación de la mano de Frato

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Cartel de la exposición 'Imaginar la Educación: 50 años con Frato'
Cartel de la exposición ‘Imaginar la Educación: 50 años con Frato’

Cincuenta años reflexionando sobre la educación dan para muchas reflexiones, y más si se trata de Frato, heterónimo de Francesco Tonucci. Buena parte de su aportación al mundo educativo se recoge en una exposición inaugurada este miércoles 2 de mayo en la Sala Bioclimática del Edificio C de la Universidad de Almería, titulada Imaginar la Educación: 50 años con Frato.

«Yo creo que se podría aprender sin tener que odiar lo que estudiamos», una de las viñetas de Frato
«Yo creo que se podría aprender sin tener que odiar lo que estudiamos», una de las viñetas de Frato

Varios paneles con viñetas de Frato traducidas al español nos da la bienvenida a la exposición. A través del humor Frato, va poniendo de relieve, siempre desde el punto de vista de los niños, los errores que cometemos los adultos en su educación. «Yo creo que se podría aprender sin tener que odiar lo que estudiamos», reza una de sus viñetas, en la que pone voz a tantos y tantos estudiantes que ven la escuela con animadversión.

Su autor, Francesco Tonucci es un pedagogo, investigador y dibujante, que desde 1968 expone sus ideas sobre la educación a través de viñetas. Es un propulsor de la ciudad de los niños, con la que «pretende que se escuche a los niños, porque ellos también forman parte de la sociedad. Desgraciadamente para hacer las ciudades no se piensa en los niños», nos indica Laura Carretero, una estudiante de Magisterio Infantil que nos guía a través de la exposición.

Unas fotografías destacan en el otro extremo de la exposición, y representan las cien lenguas de las que hablaba Malaguzzi «El niño nace con cien lenguas y cien maneras de pensar, pero cuando termina la escuela se le han quitado noventa y nueve», nos indica Laura, «y con eso introduciríamos las células, donde con las manos vamos a experimentar y jugar». Cada una de esas células está dedicada a una actividad distinta, como la construcción, la bicicleta, la naturaleza o incluso un ágora, donde los niños toman la palabra. La exposición se completa, además, con una serie de dibujos originales, fotos, instrumentos de trabajo y otros objetos que profundizan en la vida de Francesco Tonucci.

De izquierda a derecha, Paz Posse, Carmelo Rodríguez, Magdalena Cantero y Ernesto Páramo
De izquierda a derecha, Paz Posse, Carmelo Rodríguez, Magdalena Cantero y Ernesto Páramo

Tras las correspondientes presentaciones del rector Carmelo Rodríguez, «muy satisfecho de poder disfrutar por primera vez en la provincia de una exposición del Parque de las Ciencias», y de Magdalena Cantero, presidenta del Consejo Social de la UAL, a quien le parece «una gran exposición para conmemorar el 25º aniversario de la UAL por los valores que representa de creatividad, imaginación, talento, reflexión, de tener a los niños como protagonistas», toman la palabra desde el Parque de las Ciencias. Su director, Ernesto Páramo, también ha indicado que se trata de «una oportunidad excelente para la universidad, para acercar ese mundo escolar al profesorado».

Seguimos paseando por la exposición y nos encontramos con más viñetas, donde se reflexiona sobre la gran diversidad entre los niños, así como una serie de juguetes para favorecer la curiosidad de los niños. Es el ejemplo de los puentes de Leonardo da Vinci, que demuestran que la diversión no está reñida con el aprendizaje y la experimentación

El espíritu de la exposición, tal y como indica una de sus comisarias, Paz Posse, consiste en «ponerse a su altura, escucharlos desde su mundo, no desde el nuestro, y que no sean proyectos nuestros, sino que respetemos su proyecto como personas».

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