La fotopoesía de Rafael de Cózar llena la sala de muetras de...

La fotopoesía de Rafael de Cózar llena la sala de muetras de la Villaespesa

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Francisca Cruz y Alfredo Valdivia han inaugurado la exposición.
Francisca Cruz y Alfredo Valdivia han inaugurado la exposición.

Poesía e imagen se unen en la obra de Rafael de Cózar, que hasta el 27 de febrero se puede ver en la Biblioteca Francisco Villaespesa. El autor, fallecido al intentar salvar su biblioteca de un incendio, trabajó en torno a la poesía visual.

La muestra se compone de treinta piezas que giran en torno a la poesía visual y a la fotopoesía, disciplinas a las que el autor dedicó buena parte de su vida, a partir de su célebre tesis doctoral, Poesía e imagen, cuya publicación le convirtió en uno de los especialistas en dicho género.

La exposición, que ya ha pasado por la biblioteca provincial de Cádiz y el Centro Andaluz de las Letras en Málaga, visita ahora la Biblioteca Pública Provincial Francisco Villaespesa hasta el próximo 27 de febrero y estará abierta al público de lunes a viernes de 9 a 21 horas y sábados de 9 a 14 horas. La mayor parte de la colección expuesta y que ha producido la Consejería de Cultura a través del CAL, se basa en la colección particular de su viuda, Natalia Turrión, así como en otros trabajos cedidos por la Fundación Carlos Edmundo de Ory en los que se aprecia la estrecha vinculación de Cózar con el postismo.

Rafael de Cózar (Tetuán, 1951-Bormujos, Sevilla, 2014) fue miembro de la comisión asesora del Centro Andaluz de las Letras. Poeta, novelista, profesor, doctor en Filología Hispánica y catedrático de Literatura Española en la Universidad de Sevilla. Cózar destacó por su labor de estudioso del vanguardismo literario. Autor de ensayos sobre poesía experimental, era toda una autoridad para los aficionados en este campo desde que en 1977 preparó para la colección Letras Hispánicas, de la editorial Cátedra, la antología Metanoia, dedicada a Carlos Edmundo de Ory.

Desde los 11 años, hasta que se trasladó a Sevilla en 1972, vivió en Cádiz, ciudad en la que desarrolló primero su carrera como pintor y fundó luego el grupo Marejada, junto a autores como José Ramón Ripoll o Jesús Fernández Palacios, con los que conservó una gran amistad hasta el día de su muerte.

Entre sus obras poéticas están Entre Chinatown y River Side: los ángeles guardianes (1987), Ojos de uva (1988) o Los huecos de la memoria (2011). También fue narrador y en 1996 ganó el premio Vargas Llosa de Novela por El corazón de los trapos. Asimismo, fue colaborador habitual en medios de comunicación como ABC, Canal Sur o los desaparecidos Informaciones y Diario 16.

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