HLA Mediterráneo pone en marcha una unidad de suelo pélvico

HLA Mediterráneo pone en marcha una unidad de suelo pélvico

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ejercicio-suelo-pelvicoHasta hace muy poco la patología del periné era tabú, un tema tan íntimo como pérdidas de orina o problemas sexuales del que apenas hablaban algunas mujeres con su ginecólogo. Actualmente ya no es ningún secreto y la información sobre sus síntomas, diagnóstico y tratamiento están a la orden del día. A pesar de ello, siguen siendo las mujeres, más que los hombres, las que hablan de esta incómoda enfermedad. La nueva Unidad de Suelo Pélvico de HLA Mediterráneo ofrece tratamiento fisioterápico para mejorar la calidad de vida de estos pacientes, no sólo abordando la patología de la embarazada, sino del periné femenino y masculino en general.

No solo las mujeres que han pasado por un parto vaginal, cirugía ginecológica o tratamientos agresivos como la radioterapia en tumores pélvicos, sufren los síntomas de las patologías de suelo, ese conjunto de músculos o ligamentos que cierran la cavidad abdominal inferior y afectan a la vejiga, uretra, vagina y recto. La práctica de ciertos deportes de impacto repetitivo como correr, saltar o cargar pesos excesivos, pueden debilitar las funcionalidades de estos músculos. Pero también hay otras causas como el esfuerzo que realiza una persona con estreñimiento crónico, una mayor sobrecarga sobre la zona en personas obesas, o los accesos de tos repetidos y enérgicos de pacientes con enfermedades respiratorias, entre otros.

Amparo Montes, responsable de la unidad, explica que “desde la pelviperinología atendemos la disfunción que afecta a la pelvis, el periné y los órganos que contienen, abordando desde tres posibles ejes los extremos que puede presentar esta patología: urológico, ginecológico y proctológico. Nuestro objetivo como Unidad de Suelo Pélvico es ayudar a nuestros pacientes a asegurar la continencia, el equilibrio de la estática pélvica, una sexualidad no dolorosa y satisfactoria, una función ano-rectal con una correcta mecánica evacuatoria, aliviar el dolor pélvico crónico o las demandas propias de la etapa obstétrica”, detalla Montes.

¿Cómo afecta el embarazo a tu suelo pélvico?

Antes, durante y tras el parto, se producen una serie de cambios fisiológicos en la mujer como el crecimiento de las mamas, cambios en el sistema digestivo, en el útero, vagina o postura, que condicionan la aparición de patologías dolorosas músculo-esqueléticas como las dorsalgias, lumbalgias, etc; y también aparece la patología del suelo pélvico con incontinencias, aumento de las micciones nocturnas o dolor pélvico entre otras, que trata la nueva unidad del centro de HLA.

Durante el embarazo se producen cambios derivados del crecimiento del bebé, y tras el parto todo debe volver a la normalidad, pero tiene su proceso natural, si durante la cuarentena no desaparecen los problemas habrá que consultar al especialista. Aparte de la conocida incontinencia, se puede producir separación de rectos, que produce indirectamente más peso sobre suelo pélvico, dolor en las relaciones sexuales derivado de las episiotomías o los desgarros, entre otros, sobre todo, si no se ha pasado por clases de preparación al parto.

En las sesiones, además de valorar y tratar la musculatura, enseñamos a las madres a realizar esfuerzo de forma segura, ayudándoles a fortalecer el músculo transverso del abdomen, prioritario para evitar patología por inestabilidad lumbar y disminuir el descenso de vísceras, así como intentar disminuir la separación de los músculos rectos del abdomen y dar estabilidad a la articulación cartilaginosa media de los huesos púbicos (sínfisis púbica)”.

La prevención también es objetivo de la Unidad de Suelo Pélvico de HLA Mediterráneo, y como indica su profesional “es muy importante mantener hábitos de vida saludable como evitar retener la vejiga llena mucho tiempo, beber mucho líquido, tener una adecuada higiene genital cuidando la flora natural, llevar una dieta equilibrada y hacer ejercicios que fortalezcan el conjunto de músculos. Además, debemos estar atentos a señales de alerta como la incontinencia y solicitar una valoración de nuestro suelo pélvico para comprobar cómo está la musculatura”.

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