
La transferencia del conocimiento es uno de los retos de las universidades del siglo XXI, que ya no se conforman con generar conocimiento e investigación. Ahora dan un paso más y con mayor decisión: poner todo ese potencial al servicio de la sociedad. Las actuales universidades se convierten en los faros de conocimiento que guían el desarrollo de los sectores productivos más cercanos. Un claro ejemplo de esto se puede ver en la Universidad de Almería, sin cuyo trabajo no habría sido posible el salto de calidad que ha dado todo el sector agroalimentario, con las soluciones aportadas en materia de nuevas variedades, en el diseño de estructuras de invernaderos o, por qué no decirlo, en la planificación de nuevas estructuras económicas que mejoran la entrada de los productos almerienses en los mercados internacionales así como en la resolución de problemas medioambientales relacionados con la agricultura o la puesta en marcha de medidas en pro de la eficiencia energética y aplicadas a la producción hortofrutícola.