Soluciones Imaginativas para las Paredes Medianeras en Almería

Hasta mediados del siglo XX, la capital de Almería era una apacible ciudad horizontal y mediterránea donde el puerto, el embarcadero de mineral, la Alcazaba, la Catedral y las Iglesias tenían un protagonismo especial. Entre las casas decimonónicas de familias burguesas de bajo y una altura -con tragaluz y “terrao” para tender la ropa con vistas al mar azul- y las más humildes viviendas obreras de «puerta y ventana», tan solo sobresalían en el horizonte urbano los campanarios, alguna que otra sede institucional con piedra tallada y unos pocos emblemáticos edificios plurifamiliares de varias alturas, proyectados por los insignes Arquitectos almerienses de la época (Enrique López Rull, Trinidad Cuartara y Langle) en el suelo que dejó libre la demolición de la medieval muralla califal, en lo que hoy día es el Paseo de Almería, la Puerta de Purchena y la Plaza Circular.












