
El dinero es un fantasma con un gran y enorme latifundio junto a otro latifundio y otro latifundio… Y así sucesivamente. El resultado es que la mayor cantidad de dinero está en manos de muy pocos. Y ellos dominan el mundo, desde las sombras subterráneas y casi nunca aparecen en la superficie. El dinero no tiene patria, aunque sus poseedores alardeen de patriotismo. El dinero es el poder, lo crea, lo manipula, lo distribuye con cuentagotas, decide quién puede disfrutar de ello y quién no. El dinero es arrogante, orgulloso, lleno de soberbia, de avaricia, nunca tiene bastante, siempre quiere más, hasta lo mínimo que puede estar en manos pequeñas, por muy poco que sea. Lo quiere todo.