La catarsis que no tendremos

En estos días he tenido muchos ratos de aeropuerto, ratos en los que leer y pensar se convierten en la mejor ocupación. Particularmente, en las últimas horas, merced a los retrasos de diversas compañías y a la presencia salvadora de mi ipad, he estado leyendo el libro de Luis Garicano, El dilema de España. No lo he terminado aún (cuando lo haga lo comentaré en estas paginas), pero he avanzado lo suficiente como para comprender el diagnóstico que hace. Este es muy similar al de César Molinas o al de Curro Ferraro. Tal vez, como contribución más relevante, yo señalaría el relato que hace de la nefasta herencia que ha dejado la corrupción y el papel perverso que esta juega en la parálisis institucional en la que se encuentra embarrancado nuestro país.













