Níjar pedirá una rebaja fiscal para sus agricultores para compensar el coste...

Níjar pedirá una rebaja fiscal para sus agricultores para compensar el coste del agua desalada

Compartir
Consejo agrario de Níjar.
Consejo agrario de Níjar.
Consejo agrario de Níjar.

El Consejo Sectorial Agrario de Níjar aprobó en su última sesión una serie de medidas que tendrán como único objetivo obtener una rebaja fiscal que permita a los agricultores de la comarca poder usar agua desalada en los invernaderos aprovechando incentivos que ya se aplican en otras comunidades.

Somos pioneros en el uso del agua desalada para el cultivo bajo plástico y hemos demostrado que, pese a la adversidad, el campo avanza, en concreto de una a casi tres hectáreas por unidad familiar por lo que es ahora cuando toca reclamar una recompensa que nos ayude a ser más competitivos mientras se recuperan nuestros acuíferos. A situaciones excepcionales hay que aplicarles medidas igualmente de excepción, y entendemos que reducir los impuestos es lo que toca”, afirma Esperanza Pérez, alcaldesa de Níjar y presidenta de este Consejo.

La batalla por el agua comenzará en el próximo pleno municipal, donde el equipo de Gobierno, también representado en el Consejo, se ha comprometido a sacar adelante una moción en defensa de los usuarios basada tanto en la propuesta que COAG planteó ante los asistentes, – una bajada del 0,26 al 0,09 del índice de rendimiento neto-, como la elevada al Consejo tras el informe “Agua desalada para riego” del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Agrícolas, según el cual “el incremento económico que deben soportar los agricultores como consecuencia directa del precio del agua desalada merma su capacidad competitiva con respecto al resto de comarcas”.

El dictamen facultativo destaca “la mala calidad del agua subterránea de la comarca de Níjar con niveles de conductividad nada recomendables; así como el empleo de agua procedente de agua desalada estimándose en torno al 75%. Como conclusión, el sobrecoste medio por explotación soportado alcanza el valor de 1611 euros por hectárea”.

El equipo de gobierno solicita que, dado el carácter excepcional de este sobrecoste, “los gastos correspondientes a la adquisición o suministro de agua desalada de los agricultores de Níjar sean deducibles en la liquidación del impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF) en el ejercicio correspondiente, incluyéndose como deducción adicional para aquellos que determinen sus rendimientos mediante el sistema de estimación objetiva”.

La moción será llevada a pleno el próximo miércoles, día 12 de abril, y posteriormente será remitida al Gobierno de la nación, aunque Pérez ya ha advertido que “esta reivindicación no va a terminar con el traslado de una moción, vamos a luchar por el agua porque eso significa luchar por la subsistencia del modelo económico del campo de Níjar”.

No hay comentarios

Dejar una respuesta