Promar organiza un simulacro para salvar cetáceos varados en la playa.
PROMAR, el Programa de Recuperación de Fauna Marina de Almería, realiza este sábado día 11 de julio, un simulacro de varamiento de un delfín a las 11 horas en la playa del Zapillo en Almería, frente al auditorio Maestro Padilla. PROMAR dispone de la autorización para atender varamientos de cetáceos y tortugas marinas de la Consejería de Medio Ambiente y del Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, en las costas de Almería. En lo que va de año ha atendido cinco tortugas marinas, de las que han sido liberadas al mar dos, y 14 cetáceos, y han recibido información de avistamientos de varias embarcaciones sobre Rorcuales, Calderón común, Delfines mulares, Tiburón peregrino, etc, y ha atendido varamientos de ejemplares de Mola mola.


No se puede entender La Chanca, sin Don Marino. Ni se entiende el compromiso de Don Marino, sin La Chanca. Ahora la muerte de Marino Álvarez Mínguez (Salinas del Pisuerga, Palencia, 1918-Almería, 2009) sitúa en primera plano la realidad de uno de los barrios más singulares, controvertidos, populares y con más personalidad de Almería. Y el mejor homenaje en estos momentos, desde la memoria periodística, es situar la presencia de Don Marino, sacerdote comprometido con la esencia del ‘Sermón de la Montaña’, ‘sacerdote entre los pobres’, que siempre mostró con orgullo el carné de ’Ciudadano del Mundo’, número 158.096, obtenido en 1967, cuando vincularse a esta corriente de ciudadanos universales era considerado subversivo en el régimen franquista. Don Marino, por consiguiente, siempre entre los suyos, las gentes de La Chanca, el barrio de Pescadería, al que llegó en 1955, un momento que recordó en 1994 el año de la jubilación oficial, aunque un sacerdote nunca se jubila. ‘‘Cuando llegué al barrio me pateé todas las cuevas y chabolas. Me di cuenta de las condiciones infrahumanas, aunque más bien hay que hablar de condiciones ‘infra-animales’, en el barrio. Entonces pensé que en tres años tenía que convencer a la gente de Almería de que las personas deben vivir con unos mínimos de exigencia en la dignidad humana. Cuando se hizo el Plan Social de 1967 me daba cuenta de que las vacas de Torrelavega llevadas a Cabo de Gata vivían mejor que la gente de La Chanca’’. Para Don Marino, la realidad de La Chanca era más cruda que lo que pintó Juan Goytisolo en su libro. 



