
Como cada año, entre los días 16 y 22 de septiembre, se celebró la Semana Europea de la Movilidad (SEM), que persigue como objetivo principal animar a las autoridades locales europeas a introducir y promocionar medidas de transporte sostenible (transporte público y medios no motorizados) e invitar a los ciudadanos a buscar alternativas al vehículo privado. La convocatoria está organizada por la Secretaria de Coordinación Europea y cuenta con el apoyo financiero y político de las Direcciones Generales de Medio Ambiente y Transportes de la Comisión Europea. Es la campaña sobre movilidad sostenible con mayor repercusión en el mundo, en la que durante los últimos diez años más de 2.000 poblaciones y ciudades han participado, alcanzando a unos 220 millones de personas. En 2011 la SEM celebraba su décimo aniversario y tenía como tema central “Deplazate de forma eficiente: ¡mejora tu movilidad!”. Uno de los actos centrales de todos los años es el denominado “¡La ciudad, sin mi coche!”, en el que se reservan a peatones, ciclistas y transportes públicos una o varias áreas de las ciudades, que este año se celebró en Europa el 22 de septiembre. Al contrario que sucede en la mayoría de capitales de provincia de España, otra vez en esta ocasión en nuestra ciudad esta semana ha pasado sin pena ni gloria, salvo por el hecho de que el Pleno Municipal aprobara, ante las imposiciones de la nueva Ley de Economía Sostenible y en evitación de trabas futuras al proyecto del tranvía, la redacción del Plan de Movilidad Urbana Sostenible, asunto éste el más demandado por los colectivos sociales desde la publicación del avance del PGOU de Almería hace ya cinco años.