
En las próximas décadas, habrá robots y dispositivos con funcionamiento automático prácticamente en cualquier sitio. Los robots interactuarán de forma natural con la gente en todas las facetas de la vida, tanto física como cognitivamente, a través de sistemas avanzados de comunicación y procesamiento de la información. La robótica será un elemento clave para hacer frente a los retos sociales a los que se enfrenta Europa. Esta disciplina, señalan los expertos, se presenta como solución a problemas que van desde una sociedad que envejece a la fabricación sostenible y el aumento de amenazas de seguridad. Sin la automatización y la robótica, añaden, no se podrían afrontar retos como la creación de sistemas de producción y gestión eficiente de recursos energéticos, la producción “verde” con economías de escala, hacer frente a un envejecimiento de trabajadores con una valiosa experiencia laboral manteniéndolos dentro del proceso de producción o conseguir que las personas mayores conserven su autonomía con cuidados asequibles, por ejemplo.