El Club Deportivo Purpurina de gimnasia rítmica de Roquetas de Mar, ha participado en la “fiesta andaluza de gimnasia rítmica” que se celebra en el Palacio de los Deportes “Vista Alegre de Córdoba”.
Casi 2.000 gimnastas de toda Andalucía han competido en los campeonaros andaluces de: Absoluto, Copa, Precopa y la Final de Promesas, así como, el XXIV Torneo Nacional “Lourdes Mohedano” celebrados el pasado 13 y 14 de noviembre.
El palmarés de los conjuntos de gimnastas roqueteras del Club Deportivo Purpurina ha destacado en el Conjunto Mini Promesas que se ha alzado como campeonas de Andalucía, mientras que en el conjunto Sénior Promesas de Andalucía, el equipo roquetero se ha posicionado como subcampeonas.
En lo que respecta al Conjunto Benjamín Copa de Andalucía, el equipo de gimnastas de Roquetas de Mar ha conseguido el bronce de Andalucía.
A pesar de que el Conjunto Senior Absoluto y Prebenjamines Promesas, no han conseguido pódium, defendieron muy bien sus montajes haciendo disfrutar al público asistente de su exhibición.
El Club Purpurina ha mostrado su orgullo por “seguir cosechando éxitos año tras años, siendo testigo de la alegría de nuestras purpurinas bicampeonas de Andalucía, subcampeonas y terceras de Andalucía”. “Hemos regresado a Roquetas de Mar con dos oros, dos platas y dos bronces que nos animan a comenzar la temporada con mucha ilusión”, explican desde el club.
Con un Teatro Apolo a rebosar y con numerosa presencia del barrio de El Puche, protagonista del cortometraje ‘Farrucas’, de Ian de la Rosa, el Festival Internacional de Cine de Almería ha celebrado esta noche la quinta de las seis sesiones del certamen de cortometrajes. Una velada en la que, además del citado trabajo, también se han proyectado otras dos cintas españolas, ‘El Martir’, de Fernando Pomares, y ‘Rosa Rosae. La Guerra Civil’, de Carlos Saura; un albano-español, ‘The News’, de Lorin Terezi, y un australiano, ‘The Handyman’, de Nicholas Clifford.
El patio de butacas estaba repleto de público del conocido barrio de la capital, que es donde se desarrolla la historia de ‘Farrucas’. Su director, Ian de la Rosa, ha estado acompañado por parte del elenco del cortometraje, Hadoum Benghnidira Nieto, Fatema Benalghani Bousrij, Sheima El Haddad Bousrij y Sokayna El Assri, y ha agradecido a todo su equipo profesional y a la asociación Ítaca su colaboración para hacerlo posible.
‘Farrucas’ cuenta la historia de Hadoum, Fátima, Sheima y Sokayna, cuatro adolescentes de El Puche, orgullosas de sus raíces marroquíes y españolas. Juntas se enfrentan a sus primeras experiencias en institutos fuera del barrio que, aunque hacen evidentes las carencias de su entorno, no logran que disminuya la intensidad de sus deseos y anhelos. En el decimoctavo cumpleaños de Fátima la fortaleza de la confianza que tienen en sí mismas se verá puesta a prueba.
‘Rosa Rosae. La Guerra Civil’ ha sido la otra estrella de la velada, puesto que es un corto de animación del admirado Carlos Saura, que crea y recupera más de una treintena de imágenes, dibujos y fotografías que imprime, manipula, con las que juega y luego filma, para crear una historia que, si bien recrea la Guerra Civil Española, también refleja los horrores de una guerra universal, desde la mirada de un niño y su entorno.
En el caso de ‘El Mártir’ la historia se traslada a Siria. Dos hermanos cruzan una frontera para entrar ilegalmente en un país occidental. Su hermana relata este viaje dónde el presente, el pasado y lo onírico se entremezclan para ser sueño o pesadilla de nuestro mundo actual.
En cuanto a ‘The Handyman’, centra su historia en Evelyn que, sola en su finca, intenta acabar con su vida pero es interrumpida por la llegada de un torpe pero entrañable personaje. El deseo de Evelyn de hacer que se vaya choca con su necesidad de trabajo y Evelyn descubre que él también tiene sus propios problemas. Por último, ‘The News’ ha trasladado al público asistente a Albania. En una aldea, una joven tropieza con el cuerpo de una mujer muerta mientras saca agua de la fuente. El hallazgo revolucionará la localidad y abre una puerta al pasado.
La directora de ‘Alegría’, que compite en ‘Ópera Prima’ con la película ‘Alegría’, afirma que “todo lo que me está sucediendo en el Festival es maravilloso” y confiesa que “sin el apoyo de Canal Sur no hubiera podido levantar la película”
El director general de RTVA, Juande Mellado, expresa el apoyo al cine andaluz, “hemos invertido 14 millones de euros en 150 audiovisuales en los últimos tres años”
La película ‘Alegría’, que compite en la sección ‘Ópera Prima’, ha recibido hoy su primer galardón dentro del XX Festival Internacional de Cine de Almería. Su directora, Violeta Salama, ha sido la ganadora del II Premio Canal Sur Radio y Televisión, reconociéndose “el talento de esta joven cineasta, que forma parte de una nueva generación de mujeres andaluzas que está brillando en la industria audiovisual”, ha afirmado el director general de RTVA, Juande Mellado.
La granadina Violeta Salama, que ya atesora una amplia experiencia como ayudante de dirección, guionista y se estrena en la dirección con ‘Alegría’, ha expresado su satisfacción: “todo lo que me está pasando desde que llegué a Almería es maravilloso. Este festival es una fantasía para mí. La proyección fue emocionante y quiero agradecer las palabras de felicitación”. Tras esta primera valoración, sigue afirmando que “sin la ayuda de Canal Sur no podría haber levantado este proyecto. La industria audiovisual siempre valora la calidad de los técnicos de Andalucía y el haber podido rodar en esta tierra y mientras ruedo vivir en mi casa, no tiene precio”.
‘Alegría’ se empapa de las vivencias personales de Violeta Salama en la melilla donde creció y la convivencia entre religiones de esta ciudad. “Todos somos multiculturales ya, lo que hace falta es que todos seamos conscientes ya de ello”, afirmó en la presentación de ‘Alegría’.
En la ceremonia celebrada al mediodía en el Patio de Luces del Palacio Provincial, el diputado de Cultura y Cine, Manuel Guzmán, ha dado las gracias a “Canal Sur por todo lo que estáis haciendo por el cine en Andalucía, y el apoyo decidido desde hace dos años a FICAL. La película de Violeta es un canto a la alegría, y poca gente cuenta las historias tan bien como la ganadora del Premio de Canal Sur. En Almería damos suerte a las películas que pasan por el festival por el que auguro muchos éxitos a la directora”.
Por su parte, el director general de RTVA, Juande Mellado, ha informado que “Canal Sur cree en el cine y el talento de los creadores andaluces. Por eso, hemos invertido 14 millones de euros en 150 proyectos audiovisuales en los últimos tres años. Es una industria que genera empleo, riqueza y cultura para Andalucía”. Además, ha añadido que “en FICAL cuatro películas están participadas por Canal Sur, entre ellas ‘Alegría’. Felicidades a la Diputación pues ha sabido unir en un mismo festival el cine, los documentales y las series”. El director de Canal Sur en Almería, Salva Moya, ha estado presente, entre otros directivos, en esta ceremonia presentada por el periodista Manuel Carretero.
Segunda edición del premio
Canal Sur instauró en el marco de FICAL el pasado año el Premio RTVA, que reconoce el talento andaluz en la industria audiovisual. Tras el galardón que een la primera edición recibió la veterana actriz Petra Martínez, de nuevo una mujer recibe el reconocimiento, la directora granadina y afincada en Melilla, Violeta Salama, y su brillante ‘Alegría’.
La sinopsis de la película es la siguiente: Alegría (Cecilia Suárez) vive de espaldas a sus raíces judías, aunque desde que se mudó a Melilla y se instaló en la casa familiar no está siendo tarea fácil. Al enterarse de que su familia se traslada a su casa para organizar la boda de su sobrina con un joven melillense, su vida se pone patas arriba. Por suerte para ella, la joven marroquí que le ayuda en casa y su mejor amiga, siempre están dispuestas a ayudarle. Los preparativos de la boda harán aflorar tanto sus diferencias como todo aquello que les une. El elenco se completa con Laia Manzanares, María Gail y Leonardo Sbaraglia y destaca también Javier Limón como autor de la música.
Violeta Salama ha explicado que el argumento conceptual de la película tiene mucho de autobiográfico. “Yo crecí y viví en Melilla hasta los 13 años. Era una Melilla distinta porque no había valla, no había frontera, ni existía Europa. Las reglas geopolíticas han enturbiado la convivencia que entonces era muy natural, era más fácil y más sana y son esos recuerdos los que he intentado trasladar en esta historia, explicar que es posible”, ha detallado. Las fotos y abrazos con su familia reflejaban en su rostro la alegría por el reconocimiento recibido por sus paisanos andaluces.
El tránsito de la niñez a la adolescencia, relaciones familiares, la pérdida de los mayores o las diferencias sociales se abordan en el primer largo de Clara Roquet
La complejidad y los trances de la vida concentrados en una bella historia de amistad entre dos adolescentes protagonistas y sus diferentes vidas. ‘Libertad’, el primer largometraje de Clara Roquet, se ha presentado hoy en el Festival Internacional de Cine de Almería como una historia de sutiles pero muy definidas capas emocionales que permitirán a cualquier espectador engancharse a la historia. Así lo ha señalado Tono Folguera, su productor, en una presentación en la que ha estado acompañado por el director de FICAL, Enrique Iznaola, y el diputado de Cultura y Cine, Manuel Guzmán.
La película centra la historia en una chica de 14 años. Después de mucho tiempo sin coincidir en su casa de verano, la familia Vidal pasa las últimas vacaciones con la abuela Ángela, que sufre Alzheimer avanzado. Por primera vez en su vida, Nora (María Morera), siente que no encuentra su lugar: los juegos de niños le parecen ridículos y las conversaciones de los adultos todavía le van grandes. Pero todo cambia con la llegada de Libertad (Nicolle García), la hija de Rosana, la mujer colombiana que cuida a Ángela.
“Creo que es una película que hará conexiones muy fuertes con el público porque hay muchos temas que son comunes a cualquier persona, por lo que estoy seguro que despertará muchas emociones”. Uno de ellos, quizá el más evidente, es la diferencia social que existe entre las personas cuidadoras “que vienen de otros países, en muchos casos dejando a sus familias, a sus hijos o sus padres, para cuidar a los nuestros. Ojalá la película ayude a reflexionar y a ser más comprensivos”, ha dicho Folguera.
Pero tras este tema principal también está la enfermedad de Alzheimer y sus efectos en un núcleo familiar, “el punto crítico por el que todos pasamos tarde o temprano en el que la muerte de un abuelo lleva consigo el fin de toda una época de nuestra vida, todo lo que ello representa”. Pero también ese difícil tránsito de la adolescencia en su plenitud, donde se adquieren libertades como un desafío y como algo abrumador. “También reflejando ese punto crítico en el que cambia la relación de padres a hijos, porque dejan de ser niños y a veces como adultos no sabemos lidiar con ello”, ha compartido Tono Folguera.
En cuanto al casting, el productor ha confesado la gran sorpresa que se ha llevado con María Morera. “Porque lo habitual es que las actrices jóvenes, en sus primeros papeles, se interpreten a sí mismas y en este caso María ha demostrado un ejercicio de madurez y de gran intérprete”. Sobre Nicolle, Folguera ha relatado que pudiendo haber elegido entre opciones aquí en España, fue un descubrimiento realizado en Medellín.
Sobre la proyección de futuro de Clara Roquet, el productor ha asegurado que “no es que yo haya tutelado su carrera en los últimos diez años, sino que sencillamente me he subido a su tabla de surf teniendo muy claro el talento que tiene como demostró en su primer cortometraje, como en el segundo, que decidimos hacer otro pese a que ya teníamos claro que íbamos a hacer la película”.
Y en cuanto al progresivo aumento de mujeres en la dirección de películas, Tono Folguera ha afirmado que “se debe sobre todo a las medidas que se han ido aplicando desde las administraciones públicas, las televisiones públicas… Las directoras cada vez son más en las secciones de operas primas y ellas son las que harán las grandes películas del futuro, aunque todavía falta por ver la implicación de la empresa privada para que este esfuerzo valga la pena y para que no se vean abocadas a tener que hacer siempre películas con presupuestos menores”, ha concluido.
Tras haber despuntado con sus trabajos en el mundo del cortometraje (Una Comedia Romántica, 2011, Raval, pla de Fugida, 2013, Vella Rosario, 2015 y Breve Encuentro, 2016), ‘Chavalas’ es el primer largometraje de Carol Rodríguez Colás. Una directora que con su hermana Marina como autora del guión presenta una ópera prima en la que la amistad de un grupo de jóvenes mujeres y la identidad de barrio se dan la mano para dar como resultado una muy entretenida comedia de corte costumbrista y natural.
Elisabet Casanovas, una de sus protagonistas, Clàudia Torrente, compositora de la música junto a Francisc Gener, y Miguel Torrente, productor, han compartido cómo ha sido el proceso que ha hecho de ‘Chavalas’ una realidad en su presentación ante los medios de comunicación en el Festival Internacional de Cine. El elenco de la película se completa con Vicky Luengo, Carolina Yuste, Ángela Cervantes, Ana Fernández, Cristina Plazas, José Mota y Mario Zorrilla.
La película comienza cuando Marta, una joven fotógrafa, es despedida del exclusivo magazine para el que trabaja en Barcelona, su mundo se viene abajo. Desesperada, se ve de pronto en la tesitura de tener que volver a Cornellà, su barrio de origen… y a casa de sus padres. Allí se reencuentra con la vida que dejó atrás: su familia, vecinos y sus amigas de toda la vida, Desi, Bea y Soraya. A pesar de la alegría inicial, no obstante, pronto se encuentra a disgusto y siente que ella ya no pertenece a ese lugar; ello le generará una enorme tensión que le apartará de sus amigas y la gente que le quiere, enfrentándole cara a cara con sus peores temores e inseguridades.
Miguel Torrente ha explicado que “cuando me llegó el texto y lo leí vi la película en mi cabeza de manera inmediata. Era una historia que sabía que iba a llegar al espectador. Lo difícil es poder plasmarlo luego igual pero creo que lo hemos conseguido y que es una película de emociones y valores”. Un rodaje que, además, se vio afectado de pleno por el inicio de la pandemia. “Comenzamos a rodar en marzo de 2020 y tuvimos que parar tres meses, hasta junio. Ese tiempo tuvo su repercusión en el presupuesto pero también nos sirvió para algo que normalmente no es habitual como es reflexionar. Montamos lo rodado, revisamos el guión e incluso repetimos alguna secuencia, eso ha hecho a la película más fuerte”, ha dicho el productor.
Para Elisabet Casanovas, una de sus protagonistas, ha sido su primera película, después de triunfar en la televisión con la serie ‘Merlí’. “Para Ángela y para mí era nuestro estreno en el cine y eso siempre une, pero es que la conexión y el buen rollo entre el grupo fue total. Surgió solo y de forma natural durante el proceso y eso se nota en la película”. Sobre el parón obligado por motivos de seguridad sanitaria, Casanovas ha recordado que “a nosotros nos hacía mucha ilusión poder estar trabajando aunque no sabíamos nada, ni qué iba a pasar, si la gente iba a poder volver a los cines y los teatros… Fue muy especial rodarla”.
Un rodaje en el que también se vio implicado el propio barrio de Cornellà. “Fue un trabajo de producción previo muy grande, porque avisamos puerta por puerta a los vecinos de que íbamos a grabar en el barrio, entre dos grandes edificios y realmente no hubo problema alguno, fue como un plató más”. Elisabet Casanovas ha añadido que “al final muchos de los figurantes es la propia gente del barrio así que al final se generó un sentimiento de pertenencia muy grande”.
La compositora Clàudia Torrente también ha dado su visión sobre la película y cómo buscó la inspiración. “Me llamó mucho la atención la relación que tenían las protagonistas. A partir de ahí, tanto en la letra como en la instrumental nos inspiramos en ese mundo urbano y de barrio que tiene la película”. Torrente también espera que poco a poco haya más compositoras en el mundo del cine. “La música del cine tiene mucho que ver con la sensibilidad y las emociones, así que espero que con esfuerzo y talento podamos seguir trabajando cada vez más”.
La productora Puy Oria, la directora Chus Guitérrez y los intérpretes Pedro Casablanc, Ingrid Rubio y Nacho Mateos participan en una mesa redonda en FICAL
Uno de los propósitos de FICAL es convertirse en una plataforma para la promoción de los rodajes en la provincia. Y, por eso, no podía faltar en la XX edición una mesa redonda sobre ‘Rodar en Almería’. Bajo la coordinación de la presidenta de la Asociación Madrileña Audiovisual y productora Puy Oria, han participado en el coloquio el actor Pedro Casablanc (que ha rodado en la provincia, entre otros, en ‘Mar de plástico’), la directora Chus Gutiérrez (‘Poniente’), Nacho Mateos (‘Lejos del mar’) e Ingrid Rubio (`Solsticio’).
Todos ellos han reconocido los atractivos de los paisajes y la luz de la Costa de Almería, tan reconocidos por la industria audiovisual, pero han sumado también la energía que se siente en Almería, y la calidad de los equipos técnicos de la provincia. La mesa redonda ha contado con la bienvenida del diputado de Cultura y Cine, Manuel Guzmán, y el director de FICAL, Enrique Iznaola.
La directora Chus Gutiérrez, que incluso vivió un año en la provincia, ha destacado que “Almería tiene para el cine un clima maravilloso, el paisaje es especial, y además rodar en sitios familiarizados con el cine como esta provincia con tanta historia con el séptimo arte ayuda, pues la gente está a favor y te trata muy bien”. Nacho Mateos valora “la energía que transmite esta provincia.
Recuerdo que parábamos todo el equipo para ver el maravilloso amanecer en el parque natural Cabo de Gata-Níjar”. Ingrid Rubio también tiene un vínculo emocional con Almería, “he venido de vacaciones con mis amigas, he disfrutado del Festival Flamenco y me hizo ilusión rodar aquí. Me gustaría rodar más en Almería”.
Pedro Casablanc ha pasado dos amplias temporadas en Almería para rodar la serie ‘Mar de Plástico’, donde “tuve que incluso que aprender el acento”. Pero su primera experiencia fue para la película ‘Don Juan de Moliere’, y recuerda que “fue la primera vez que conocí a Penélope Cruz”.
Puy Oria, que ha actuado como moderadora, afirma que su incursión en el cine fue con un rodaje en Almería en el año 1989, ‘Las cartas de Alou’, y también ha realizado formación a los profesionales de la ciudad, donde comprobó “el talento y entusiasmo por el cine en esta provincia”.
Durante el diálogo con el público han surgido anécdotas, recuerdos… y sobre todo agradecimiento por “el cariño que siempre tienen los almerienses con la gente del cine”. Chus Gutiérrez añade que “es que Almería tiene una tradición impresionante” y Nacho Mateos añade que “cuando viene un rodaje los profesionales de Almería lo reciben con muchas ganas de trabajar y se produce una simbiosis muy bonita”. Pedro Casablanc cuenta que “mientras rodábamos Mar de Plástico a la vez estaba Juego de Tronos. Fue emocionante encontrarme a Diana Rigg por la calle. La relación de Almería con el cine es espectacular”. Por último, Ingrid Rubio concluye asegurando que “festivales como este ayudan”.
El Auditorio Maestro Padilla acoge hasta el 27 de noviembre las imágenes de los seis finalistas, en una exposición que se paseará por la provincia
El segundo clasificado es José Ramón Luna, y tercero, Alfredo Romero, en un certamen al que se han presentado 78 fotógrafos
El cine y la fotografía se dan la mano en la relevancia que dan a la luz, y es precisamente Almería un destino alabado por este aspecto. FICAL amplía la mirada a este arte hermana con el Concurso Internacional de Fotografía ‘Almería, Tierra de Cine’, que en su octava edición ha recibido 378 fotografías de 78 profesionales en agrupadas en series. El festival ha inaugurado hoy, lunes, la exposición de los seis finalistas en el Auditorio Maestro Padilla, que se podrá visitar hasta el 27 de noviembre, para después emprender un camino por diferentes municipios de la provincia.
El director de FICAL, Enrique Iznaola, ha explicado que “el certamen se presenta en series de fotografías, pues es un formato que permite contar mejor una historia”. El ganador del concurso ha sido Francisco Úbeda Llorente con la serie ‘En una isla viven los Borg’, recogiendo el galardón su padre, Adrián Úbeda. Recibe un premio de 1.000 euros. Segundo, José Ramón Luna de la Ossa, con ‘Ojalá Almería!… un suspiro de 3600 segundos”, y un premio de 600 euros. Y tercero, Alfredo Romero Asensio, con ‘Nebulosas’, con 300 euros. También ha estado en la inauguración celebrada esta mañana la finalista Encarna Alférez Gómez, con su serie ‘Apocalíptica’. La muestra incluye a su vez las series de Javier Martínez Bravo, ‘Los invernaderos, otras visiones’, y Julián Hernández Tejero, ‘Ventanas al western’.
Dos de los miembros del jurado han estado en el acto, Raquel Caparrós y Ángel Soler, y han coincidido en destacar del ganador que es una serie con una estética muy cinematográfica, que se visualiza como si fuera el guión de una película. Realizada en blanco y negro, desarrolla su historia a través de diferentes paisajes de Cabo de Gata, un espacio de la provincia muy vinculado al cine. El mar, las pitas y una ambientación digna de la mejor fotografía de cualquier rodaje.
La serie de José Ramón Luna de Ossa se centra en lo que puede suceder en 3600 segundos, o lo que es lo mismo en un día. “Vengo dos o tres veces al año a Almería y es una tierra que me ha adoptado por su emoción y luz, la misma que quiero transmitir en mis trabajos. Fotografiar Almería es dejar que te cuente sus propias historias”. La serie capta distintas instantáneas que pueden suceder en un día en la provincia. El tercer premio es para Alfredo Romero, que ofrece su visión sobre “las playas urbanas de Almería ciudad en un día con niebla”.
La visita a la exposición será una delicia para los amantes del cine y la fotografía, que podrán compartir las historias que han querido contarles en estas series los seis finalistas.
Dos chicos italianos aterrizan en una Almería desconocida para ellos. Se llaman Pietro Formicci y Andrea Risso y forman parte de un proyecto de voluntariado europeo que tuvo lugar en 2018. Su cabeza es un hervidero de creatividad, y en su camino, se encontraron con la asociación La Guajira. Poco a poco, conociendo culturas y costumbres, la esencia almeriense les fue atrapando. Como resultado, el documental estrenado ayer en FICAL, ‘De Ida y vuelta’.
“Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas pueden cambiar el mundo”. Con esta frase de Eduardo Galeano comenzaba la proyección que mostró, en un primer golpe de vista el Puerto y las playas. La cámara entró en una casa en la que bullía la gente entre guitarras, pantalones ‘apretaos’ y cajones flamencos.
En el patio de butacas, lleno, estaban los dos jóvenes directores acompañados por Amina Pallarés, secretaria de la asociación ‘La Guajira’ y Jesús Gómez, presidente. Ellos serían los protagonistas de la mesa redonda de debate que comenzó tras el documental.
Antes, para dar la bienvenida al público y a los protagonistas, subían al escenario el diputado de Cultura y Cine, Manuel Guzmán, acompañado por el director del Festival, Enrique Iznaola. Ambos coincidieron en lo complejo que es fundar una asociación. “Aunque en Almería tenemos buenos referentes, unos ‘magníficos locos’ que están escribiendo con letras de oro en nuestra cultura”. Guzmán se ratificó en la idea de que “esto es lo más bonito que puede pasarle a una sociedad” mientras que Iznaola se refirió a La Guajira como “un punto de partida para la reflexión”.
Durante aproximadamente cincuenta minutos, los espectadores pudieron conocer a fondo la experiencia de estos dos voluntarios italianos que llegaron para pasar un año en La Guajira. “A través de su mirada, de lo que ellos han ido descubriendo, tuvimos la idea de hacer un vídeo. Aparecen destacados otros enclaves como La Oficina o Clasijazz”, apuntó el presidente de La Guajira Jesús Gómez Fuentes.
Con un marcado acento italiano, del norte, Pietro Formicci recuerda sus primeros pasos en Almería. Primeros pasos literalmente hablando, porque nunca antes había estado, aunque sí conocía “la importancia del cine aquí, había oído hablar del spaguetti western”. Sonríe nervioso, no todos tienen la oportunidad de estrenar documental en un Festival como FICAL, con fuerte componente internacional. “La idea fue de La Guajira, vieron que estaría bien documentar lo que estaba pasando en la ciudad, a nivel cultural”.
A su lado, el otro director, Andrea Risso, asiente en silencio. “Estar hoy aquí es como un shock cultural… imagínate estar en un barrio como Almedina, donde se respira flamenco. No conocíamos el cante, el baile… todo lo hemos aprendido ahora”. Fascinados por lo que hacen, por el resultado de su trabajo, dominan las calles igual que cualquier almeriense.
La crisis sanitaria del coronavirus se cruzó por su camino. “Teníamos pensado estrenarlo el año pasado, pero el mundo paró y nosotros también”.
El presentador y socio fundador de La Guajira, Manuel García, resaltó el importante papel de las asociaciones culturales en la provincia. “A la hora de organizar FICAL, Diputación pensó en nosotros porque les gustó el proyecto y nos invitaron”.