El Festival de Jazz se adentra en la esencia del género en su primer concierto

Martin Andersen sorprendió al final de la actuación cuando se dirigió al público con un excelente español, y bromeó afirmando “dos clases de batería, tres de español, y a tocar en Almería”. Fue la nota de humor de un concierto serio y clásico, donde brilló la técnica depurada de cada músico en la interpretación.













