
El primer fan alzó la voz: ‘Temblad’ y el rockero madrileño de inmediato, guitarra en mano, se puso a interpretarla. Así toda la noche. Dos horas de música auténtica, buenas letras, peticiones, diálogo y conexión entre Quique González y los numerosos fans entregados que llenaron el remodelado teatro Apolo. Entre los gustos del público y las propias inquietudes del artista se pudieron escuchar ‘Día de Feria’, ‘Rompeolas’, ‘Calles de Madrid’, ‘Salitre’, ‘Bajo la lluvia’ y un amplio repertorio. Un viaje poético por su dilatada discografía, el regreso de viejos temas y las últimas creaciones. Una fiesta entre amigos.