Diseñadores hispanos estrechan lazos en Madrid en la Semana de la Moda...

Diseñadores hispanos estrechan lazos en Madrid en la Semana de la Moda Hispana

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Artículo de Emilia Álvarez Tristán

Madrid volvió a situarse en el mapa de la moda internacional con la octava edición de Fashion Week Latam, una plataforma que crece con un objetivo cada vez más definido: convertir la moda en un punto de encuentro entre Hispanoamérica y España bajo el lema ‘La moda que conecta’.

Más que una pasarela, este evento se consolida como un espacio de intercambio cultural en el que la moda se entiende como identidad, expresión artística y también como industria con capacidad de generar oportunidades, negocio y proyección internacional.

La jornada inaugural tuvo lugar en la Fundación PONS, que reunió a diseñadores, prensa, invitados del ámbito cultural y profesionales del sector en un ambiente cercano y dinámico. La llegada al espacio marcó el tono del evento, con una atmósfera colorista y cuidada que acompañaba la narrativa creativa de esta edición. La presencia de Mercedes-Benz, junto a Mobility-Centro, reforzó la dimensión del evento como un estilo de vida donde moda, diseño y movilidad se integran en una misma experiencia.

El director de Semana de la Moda Hispana, Alejandro Medrano, insistió en la idea central del proyecto: consolidar una plataforma real de conexión entre Hispanoamérica y España. «Queremos que Fashion Week Latam sea ese punto de unión entre ambos continentes a través de la moda», explicó, subrayando la importancia de dar visibilidad a diseñadores emergentes y facilitar su acceso al mercado europeo. Medrano defendió el papel de la moda como industria cultural y económica, con impacto en sectores como el turismo, la hostelería o el transporte, y reclamó mayor apoyo institucional para impulsar su internacionalización.

Ágatha Ruiz de la Prada, madrina de esta edición

La diseñadora Ágatha Ruiz de la Prada, madrina de esta octava edición, volvió a ser una de las presencias más destacadas de la semana de la moda hispana de Madrid. Su participación también formó parte de la pasarela, que se abrió con Anielka Monge y continuó con la propia Ágatha Ruiz de la Prada, reforzando su papel como figura clave en la conexión creativa entre Hispanoamérica y España a través de un lenguaje visual basado en el color, la energía y una identidad estética reconocible a nivel internacional.

La pasarela reunió propuestas de diseñadores hispanoamericanos que comparten una misma idea: la moda como relato cultural y personal. La apertura estuvo a cargo de Anielka Monge de Nicaragua, con una colección marcada por la memoria, la naturaleza y la nostalgia de sus raíces. Bordados, transparencias y tonos cálidos dieron forma a una propuesta donde la artesanía ocupa un lugar central.

A continuación, la firma Faride de Colombia, representada por Pamela Acosta, participó en el bloque de la tarde con una colección basada en el lino y en una visión contemporánea de la feminidad. La directiva de la firma explicó que, aunque la marca cuenta con una trayectoria de más de 60 años en su país de origen y cinco años de presencia en el mercado europeo, esta nueva colección representa una evolución clara de su estética. Una propuesta en la que el lino adquiere protagonismo como tejido esencial para enaltecer la figura femenina desde una visión elegante, natural y contemporánea. Su participación en la Semana de la Moda Hispana responde también a un objetivo estratégico: ampliar su proyección internacional y consolidar su presencia en Europa a través de plataformas que conectan ambos mercados.

El cierre de la pasarela lo firmó Paulina Luna de México , que presentó una propuesta conceptual inspirada en la arquitectura, la luz y la geometría. Su colección llevó la pasarela hacia un lenguaje más artístico.

Una plataforma que consolida su identidad

El equipo de Marco Aldany fue el encargado del estilismo capilar, con trenzas elaboradas, peinados estructurados y propuestas masculinas contemporáneas que reforzaban la identidad de cada colección. El maquillaje, a cargo de KIKO Milano, apostó por una estética natural, luminosa y equilibrada, respetando la expresión individual de las modelos.

La octava edición de Semana de la Moda Hispana confirma la consolidación de una plataforma que entiende la moda como cultura, lenguaje y espacio de conexión entre territorios. Madrid vuelve a ser el punto de encuentro donde Hispanoamérica y España dialogan a través de la moda.

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