La alimentación saludable es clave en el síndrome de ovario poliquístico

La alimentación saludable es clave en el síndrome de ovario poliquístico

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alimentacion compra_optIrregularidades menstruales, hirsutismo (exceso de vello), acné, obesidad y resistencia a la insulina, son algunas de las consecuencias de padecer el síndrome de ovario poliquístico (SOP), un trastorno endocrino-metabólico que se explica como un hiperandrogenismo femenino funcional. Estas pacientes también presentan intolerancia a los hidratos de carbono en el 30 a 40% de los casos y la incidencia de la diabetes mellitus ronda del 5 al 10%, teniendo un riesgo mayor que la población general de desarrollar la diabetes tipo 2.

Según la Oficina de Salud Femenina de Estados Unidos, 1 de cada 10 mujeres en edad reproductiva sufre el síndrome de ovarios poliquísticos. En estos casos, “se hace necesario adoptar un estilo de vida saludable para disminuir los signos y síntomas del SOP, con actividad física diaria y alimentación adecuada, para evitar la evolución a patologías crónicas como la diabetes mellitus y enfermedades cardiovasculares debido a la tolerancia de estas pacientes a la glucosa alterada”, explica Irene Zamora Soler, la nueva nutricionista del hospital HLA Mediterráneo.

Por todo esto, cobra especial importancia enseñar a las pacientes diagnosticadas con SOP cómo llevar una dieta equilibrada. “Diseñamos para ellas un plan nutricional que les permita mantener la glucemia estable y controlar los hidratos de carbono”, comenta la profesional de HLA en Almería y agrega que “las pacientes que además presentan sobrepeso u obesidad suelen encontrar dificultades a la hora de bajar de peso, derivadas de cierta resistencia a la insulina, a lo que se suma la tendencia a la baja autoestima o aparición de cuadros de depresión”.

La nutricionista de Hospital HLA Mediterráneo indica que “las pautas alimentarias irán encaminadas a prevenir o tratar la resistencia a la insulina, centrándonos en mantener la glucemia estable a lo largo del día. Es muy importante hacer al menos cinco comidas y cada cuatro horas, para evitar hipoglucemias”, asegura Irene Zamora y enfatiza que “empezamos trabajando sobre las pautas alimenticias menos adecuadas como el consumo de productos procesados, dulces y malos hábitos. Cuando ya hemos avanzado en el tratamiento, lo iremos perfeccionando y pondremos especial interés en los grupos de alimentos que contienen (lácteos, frutas, verduras) o son hidratos de carbono (cereales, harinas, azúcar o legumbres y tubérculos), incluyendo una cantidad mínima en todas las tomas”.

Para desayunar, por ejemplo, se recomienda una ración de lácteo (leche, yogur o queso fresco) acompañado de una tostada de pan integral con tomate y aceite, o copos de avena. Para la especialista en alimentación del HLA “es importante que pan y cereales sean integrales. A las tres o cuatro horas es conveniente tomar un tentempié con frutos secos o pavo o jamón cocido, pan o avena y una pieza de fruta. “Las pacientes con ovarios poliquísticos deberán evitar las frutas de mayor índice glucémico o velocidad de absorción como la sandía o los dátiles”, completa la profesional.

Al mediodía se repetirá siempre la misma composición, combinando verduras, hidratos de carbono y proteína. Zamora Soler incide en que “la variabilidad estará dada por la frecuencia del consumo. Si tomamos un plato de verdura en ensalada, a la plancha, al horno o cocido, pero buscamos que la glucosa se libere lentamente, un puré de zanahoria o calabaza al contener menos fibra deberá consumirse con menor frecuencia o, incluso, evitarse”. La comida siempre debe ir acompañada de un alimento del grupo de los hidratos de carbono como legumbres, pasta o pan integral, guisantes, quinoa, patata o arroz; también podría ser maíz, pero, al tener un índice glucémico más alto, será conveniente evitarlo o consumirlo con menor frecuencia.

Proteínas

En cuanto a las proteínas, la nutricionista indica que “tenemos muchas opciones para combinarlas y lo importante es bajar la frecuencia de consumo”. Una mujer con SOP deberá espaciar la ingesta de grasas saturadas (ternera, carnes procesadas como jamón cocido, hamburguesas, embutidos, quesos…), mientras que las carnes magras o aves podrán tomarlas hasta tres veces a la semana y el pescado al menos cuatro, dos días blanco y otros dos de tipo azul. Por su parte, pueden consumirse hasta media docena de huevos semanales e incluir en la dieta mariscos y frutos secos naturales (evitando los fritos o con sal adicional). Existen platos únicos que contienen todos estos nutrientes como una ensalada de lentejas, espinacas, tomate, cebolla, con gambas y nueces; pasta integral a la boloñesa con salsa de tomate natural, cebolla, pimiento, carne picada de pollo, o verduras al horno (calabacín, cebolla, berenjena, champiñones) con bacalao y dos rebanadas de pan integral.

Para merendar se puede optar por un yogur con copos de avena o cereales integrales sin azúcares añadidos y una pieza de fruta. Mientras que la cena tendrá una composición similar a la comida reduciendo la cantidad, según la persona. Para combatir el SOP también es importante alejarse o reducir el consumo de alimentos ricos en azúcares, bollería, alimentos light o con edulcorantes, ya que “se ha demostrado su efecto negativo a largo plazo en la flora intestinal. Pero, como sabemos que no siempre es tan sencillo, en nuestra consulta trabajamos con las pacientes para reducir la apetencia por el dulce”.

Para concluir, la profesional de HLA Mediterráneo hace hincapié en que “es importante no caer en el error de evitar el hidrato de carbono, tanto en pacientes con SOP como con resistencia a la insulina. Debemos ayudar al cuerpo tomando cantidades sostenidas y de liberación lenta a lo largo del día, para mantener la glucemia estable. Su retirada en algunas o en todas las comidas produciría picos de glucosa que acentúa el problema. Es importante consultar a un nutricionista para que ajuste las cantidades del plan nutricional a las necesidades de cada persona”.

Sobre HLA Grupo Hospitalario

El Grupo Hospitalario HLA está compuesto por 15 hospitales integrados con 32 centros médicos multiespecialidad y una red de unidades de referencia en tratamientos de última generación, 42 clínicas dentales, 11 unidades de reproducción asistida, 30 clínicas oftalmológicas dotadas de la más avanzada tecnología y 436 centros de análisis clínicos completan la estructura que HLA pone a disposición de sus pacientes. Con 1.300 plazas de hospitalización HLA es un referente en la atención hospitalaria y ambulante. Más de 35 años de experiencia y presencia en seis países configuran un modelo de atención que basa su filosofía en el trato humano, la excelencia, el liderazgo, la responsabilidad y la especialización.

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